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La Marca Adaptativa

IA y economía circular en el futuro cerámico

En el momento presente, al menos en mi opinión, ya no basta con fabricar un buen producto cerámico. Los retos del mercado están exigiendo que la marca, cualquier marca, sea parte esencial del valor que se ofrece. La industria cerámica española ha evolucionado histórica y tecnológicamente, y ahora demanda urgentemente una Marca evolucionada con Inteligencia “Adaptativa”, que conecte: producto, innovación y propósito.

Si queremos ser competitivos, reforzar (o mantener) el negocio y explorar nuevas líneas de comercialización no nos queda otra alternativa.

Del producto a la marca, pero con un propósito

Durante décadas, muchas empresas se centraron en mejorar su técnica y producción: cocción, esmaltes, aplicaciones, acabados, formatos. Pero la competencia la ha igualado, a nivel mundial, esas variables de forma rápida y sin, apenas, darnos cuenta. Hoy la diferenciación surge de la identidad de marca, de unos valores apropiados y de una narrativa coherente en cada contacto, público y zona de venta.

En este contexto, es imprescindible que nuestra marca asuma como propios los criterios de sostenibilidad, trazabilidad y economía circular. Si decimos “valor verde”, debemos demostrarlo en procesos y materiales.

Porque lo que viene… el famoso y comentado cambio climático va a afectarnos mucho más intensamente, mucho más rápido, de lo que pensamos en TODAS las fases de creación, fabricación y venta de nuestros revestimientos y pavimentos.

La inteligencia artificial como palanca estratégica

La IA ya no es solo ciencia ficción, de hecho, puede apoyar decisiones del día a día más fácilmente de lo que pensamos. En nuestro sector cerámico, no hablo solo del nacional, sino también del internacional donde se hacen ya avances significativos en áreas concretas que, lamentablemente en España no se les da tanta importancia estratégica, ya se puede aplicar fácilmente en:

Analizar tendencias de diseño y consumo, anticipando paletas de color, texturas o formatos que el cliente demandará dentro de algunos años. Resolver crisis de creatividad de las marcas.

Personalización masiva, generando propuestas cerámicas adaptadas a mercados locales, con diseños y tendencias que ahora ni imaginamos por la fusión de texturas, con resoluciones en HQ para formatos grandes y slabs. Fácil personalización de proyectos con ideas del arquitecto o del interiorista.

Gestión del color, repetir producciones con el mismo tono desde el inicio, poder fabricar el mismo modelo en líneas (de placas, de factorías) distintas, ahorro de tiempos de pruebas. Igualar el mismo modelo fabricado en distintas pastas, formatos, líneas, hornos o plantas.

Simulación en ambientes, para que el prescriptor visualice el producto en su contexto (realidad aumentada o renders inteligentes).

Optimización del marketing, mediante campañas dirigidas basadas en comportamiento de compra de toda la cadena y todo tipo de públicos.

Este uso estratégico de datos debe hacerse con rigor, sin perder la esencia artesanal ni el criterio técnico porque las personas, los profesionales tienen mucho que aportar usando estas nuevas herramientas.

Nadie va a ser prescindible… a no ser que él mismo quiera serlo por no adaptarse a lo que está aterrizando.

Economía circular: no es una opción

Para que esa Marca Adaptativa tenga credibilidad, la sostenibilidad, palabra denostada por su uso intensivo, debe permear de forma completa en la cadena de fabricación de distintas formas: con la reutilización de residuos cerámicos (defectuosos, recortes, sobrantes), con el reciclaje de abrasivos o de otros materiales como escombros o residuos de construcción, una logística inversa para reanvelar el material que no se venda a fábricas o certificaciones y transparencia documental hacia el cliente final y el canal.

Cuando la marca comunica una política “verde”, esa promesa debe estar respaldada con hechos y acciones con continuidad en el tiempo.

Arquitectura de una marca adaptativa: el mapa hacia el ecosistema

Por último, me gustaría resaltar que una marca fuerte, que se sabe adaptar, no es, ni será, una “sola bandera” que llevar adelante. Es un ecosistema coherente con múltiples opciones y acciones a desarrollar, quiero destacar cuatro que considero relevantes para crear una arquitectura que evite canibalización o solapamientos y que facilite el crecimiento del negocio:

Master brand: marca paraguas con un propósito claro, directo y alineado.
Submarcas o líneas de negocio: diferenciadas por segmento (eco, premium, técnico, decorativo), públicos o servicios.
Plataformas de servicio: integración digital, soporte técnico, IA, consultoría, análisis de datos.
Narrativa grupal: un relato que conecte historia, innovación y futuro.

Los recubrimientos cerámicos ya no solo viven en la pared o suelo: viven en la experiencia de cada proyecto. Las marcas que logren convertir al cliente en socio mediante servicios inteligentes serán quienes lideren la nueva fase industrial del sector cerámico.

Construir una Marca Adaptativa implica trascender el producto. Implica concebir una identidad viva, técnica y responsable. Si se hace bien, la marca no será solo recordada: será elegida, será referente y será admirada.

Hoy la diferenciación surge de la identidad de marca, de unos valores apropiados y de una narrativa coherente

Aspectos que sin duda alguna aportarán valor y mucho más negocio. Y como dijo Charles Darwin: “No es la especie más fuerte la que sobrevive, ni la más inteligente, sino la que mejor se ADAPTA al cambio”.

Nos toca adaptarnos rápido o… desaparecer pronto. Y no hablo de especies, que también, hablo de marcas y negocios.

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